viernes, 14 de diciembre de 2012

Poetas exiliados por motivos políticos

Hablar de la Guerra Civil, al igual que otros muchos conflictos, es hablar de crudeza. Este conflicto provocó a lo largo de muchos años cambios en muchos ámbitos de la vida; entre ellos a la cultura, siendo aún más concretos, en la literatura.

  El estallido de la Guerra Civil en España y la llegada del régimen dictatorial, supuso el exilio de muchos escritores, quienes vieron que su libertad de expresión se censuraba.

  Todo esto se relaciona con los derechos humanos, que lógicamente, se establecieron para marcarla igualdad entre personas. Y entonces, ¿por qué en las guerras no se respetan?

   Muchos autores de la Generación del 27; Jorge Guillén, Rafael Alberti, Federico García Lorca, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre y Pablo Neruda. Vivieron tiempos de dictaduras, injusticias, muertes, explotaciones,… Y muchos de ellos al no coincidir en los pensamientos políticos que había en el momento y apoyar  a otro bando, el partido republicano, se exiliaron a diversos lugares. En palabras de un autor, Jorge Guillén: “Lo mío no fue exilio, fue destierro. Esa es la palabra exacta, y todo por motivos políticos”.

  ¿Y dónde queda el poder de expresarse libremente? Es más, ¿por qué no se tienen en cuenta los derechos humanos en las guerras? Como bien hemos dicho antes, la mayoría de los autores de la Generación del 27, por no estar de acuerdo con la política de entonces y pertenecer al bando contrario y apoyarlo, tuvieron que exiliarse para no ser asesinados, torturados,…

   En este caso se tendría que tener en cuenta el derecho a circular libremente y a elegir residencia en el territorio de un Estado. Es un derecho que tendrían que haber tenido ellos y muchas otras personas que vivieron al igual que los autores esta situación.

El empleo


Artículo nº 23 de la Declaración Derechos Humanos:


1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.

2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.

3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.

4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.

Canción “I have a dream” de la película Diarios de la calle:



La relación de esta canción con los derechos que he elegido es que Martin Luther King lo que quería conseguir era terminar con el apartheid estadounidense y la discriminación racial.
La persona que aparece es Martin Luther King y dice que tiene un sueño que es que se trate igual a los negros que a los blancos, que el sueldo sea igual para todos porque todos somos personas y todos tenemos derecho a trabajar y a que nos traten igual.

Jon Ander Rodríguez

lunes, 3 de diciembre de 2012

El Diario de Karim



Jueves, 20 de noviembre de 1980

Hoy, querido diario es el día más triste de mi vida ¡me han desahuciado los de mi propio país! Aparte, no tengo un buen trabajo. La verdad, aquí nadie tiene un buen trabajo. Por eso me voy a ir a otro país como España, donde hay mas trabajo. Tengo 14 años y me llamo Karim. Vivo en África junto con mi madre, Samanta.
Mi padre murió, o más bien lo mató una banda de racistas Españoles. Me estoy hiendo de África en avión pero mi madre no me acompaña en el vuelo. Tristemente me alejo de mi país.

Viernes, 21 de noviembre de 1980
Estamos aterrizando. Por una parte estoy feliz y por otro triste porque aquí mataron a mi padre. Estoy en el autobús de camino a Bilbao, he oído que es un lugar muy bonito. Mi madre me ha alquilado un piso muy bonito, que me ha gustado mucho. Hoy empiezo el instituto y estoy muy nervioso de empezar. Al terminar el día he salido llorando, porque mis compañeros me han tratado muy mal: me han insultado y me han pegado; me he sentido una persona inútil e indefensa.

Sábado, 22 de noviembre de 1980
No se porque motivo sigo escribiendo esto y después leyéndolo, me siento mejor. Hoy después de desayunar, he salido a la calle a buscar trabajo, seguramente lo único que he venido hasta aquí. Me siento fatal, en el instituto me han llamado de todo menos guapo y listo. También me han dicho que no tengo derecho a venir a este país, y le han añadido “inmigrante”. He decidido ir corriendo a mi casa. No he tenido nada para comer y le he pedido comida al vecino. ¡ Gracias a dios que el vecino era una persona de color, igual que yo!