miércoles, 28 de noviembre de 2012

El Diario de Patricio


Apart.4, art.6:
Toda persona condenada a muerte tendrá derecho a solicitar el indulto o la conmutación de la pena de muerte. La amnistía, el indulto o la conmutación de la pena capital podrán ser concedidos en todos los casos.
DIARIO DE PATRICIO
18 de noviembre de 1925:
·         Querida vida:
Hoy he bajado a por el pan, por la calle vi a un tío que le debía dinero, el tenía una pistola. Y me sentí asustado. Pero antes que le diera al gatillo… disparé. Cayó a plomo y escapé corriendo. Corrí lo máximo a lo que puede llegar un humano. Entré en casa y cerré la puerta con nueve pestillos. Por la noche escuché pasos, y por el crimen me asusté. Sabían que había sido yo, por las cámaras del supermercado. Echaron la puerta abajo y me llevaron a la cárcel, estaba nervioso.

18 de noviembre de 1925:
·         Querida vida:
En la cárcel  me sentía deprimido. Y en los recreos, oía tiroteos, cada vez más. Al final me acostumbré. Había un tío que siempre me miraba. Un día le envolvió la locura y un día decidió atacar a todos, pero le pillaron y le mandaron a cadena perpetua. Y como no tengo más que contar, adiós Mañana es el juicio.

20 de noviembre de 1925:
·         Querida vida:
Ahora voy para el juicio, el juez es Garzón. Espero ganarlo y que me pongan pocos años de cárcel. Llegué al juicio, la piel se me ponía gallina al sentir la piel de los policías. El juicio acabó, gané gracias a un niño que dijo que vio el asesinato, y que yo no hice nada. Me pusieron 2 años de cárcel. Gracias dios.

EL DIARIO AFRICANO DE ALIOU




 

Artículo 4

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

 Artículo 5

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes



23 de Diciembre de 1876
Querido Andry:
Hace días que nosotros, los Africanos, estamos en guerra con los Americanos.  Estamos refugiados en una caseta al lado del Kilimanjaro, en Tanzania, y mi familia y yo tenemos mucho miedo ya que hace poco se llevaron a la familia Abbdou. Están registrando la zona donde estamos refugiados. Me siento  inhabilitada y sentir esto con tan solo 14 años es algo que nunca me había imaginado. No puedo conciliar el sueño por el hambre y por el miedo, así que me he puesto a escribir este diario explicando mis sentimientos.

24de Diciembre del 1876
Querido Andry:
Ayer, mientras estaba conciliando el sueño, escuché unos ruidos extraños, estaba algo angustiada y a la vez con ganas de saber lo que pasaba. Eché una ojeada y vi a los Americanos entrar en nuestra caseta. Los reconocí por su tez blanca y sus cara diabólicas y después de ello me entró tal pánico que no supe lo que hacer si avisar, llorar, gritar…
Al final recapacité y avisé a mi familia y justo cuando me di la vuelta vi que habían entrado a la sala donde todos estábamos durmiendo. Todas las familias empezaron a llorar y a chillar. A los más jóvenes nos metieron en un avión, todos estábamos aterrorizados y yo me sentía muy insegura ya que no sabía qué hacer sin tener a mi familia cerca. Nadie sabe qué habrá pasado con los mayores de nuestra familia ya que todos los niños de entre 10 y 17 años hemos sido trasladados a America para servir a generales, familias poderosas…
En el avión, cinco soldados me han pegado y violado. Ya no sé qué hacer, me siento sin fuerza y sin ganas de comer.

25 de Diciembre del 1876
Querido  Andry:
Ya no aguanto más, todo el viaje me han estado maltratando. Si no quería hacer  algo abusaban de mí y aunque lo hiciera daba igual porque si no era un soldado el que me pegaba o me violaba era el de al lado.

26 de Diciembre del 1876
Querido Andry:
Ayer, cuando llegué a América todos los blancos que me encontraba por el camino me miraban mal y me hacían sentirme diferente. Me llevaron a una casa cuyo   actual dueño  era uno de los soldados que me había  maltratado en el viaje. Cuando me miró vi en su cara cómo se reflejaba  una mirada de lo más escalofriante. Me mandó ponerme  un uniforme  de lo  más  ridículo y sexi a la vez. Quería que se notaran todas las curvas de mi cuerpo.
A la noche,  mientras ordenaba la estantería de arriba, noté cómo alguien  me empezaba a dar un masaje en la espalda. Entonces me di la vuelta y rápidamente  el que tenía detrás (el dueño de la casa) me cogió y me llevó a una sala en el sótano. Allí  me dio con un látigo hasta que no notaba la espalda. Más tarde me llevo una habitación  oscura  y ahí  pasé toda la noche sin comer y sin beber y así durante días.
 




27 de Enero del 1877
Querido Andry:
Tengo mucho hambre, pero siempre que me dan algo me niego a comerlo es algo muy extraño, porque si me lo como me siento culpable de algunas cosas y eso no es algo muy agradable. Esta mañana en el desayuno me he negado a ir a la habitación del soldado a coger una cosa ya que me esperaba lo que iba hacer conmigo. Por no haber querido ir me ha vuelto a llevar a la sala del sótano donde de nuevo me ha pegado con el látigo. Al mediodía he cogido un trozo de pan,  pero a escondidas porque ya no aguantaba más. Más tarde la familia Kingson, una familia muy poderosa y con dinero de America, ha venido a la casa del soldado. Mientras recogía la mesa el Sr. Kingson me ha visto las marcas de los latigazos. Así me ha cogido y me ha llevado como sirvienta a su casa y al soldado le han detenido por maltrato a menores. La casa de los Kingson es muy acogedora y bonita. En cuanto llegué vi bajar a una chica muy elegante. Vi su rostro y era una chica negra al igual que yo. Entonces comprendí que a esa familia le daba igual la raza y que me trataría como yo me lo merecía. Al mediodía la Sra. Kingson me ha dicho que me habían adoptado y que ahora sería una más de su familia. Estoy muy feliz porque ya se han acabado mis días de pena. Aunque no sepa dónde están mis padres estoy muy feliz con mi nueva familia y además tengo una nueva hermana. Echo de menos a mis padres pero estoy segura de que ellos están orgullosos de mí y de mis logros como persona.

 




                                                        
           Hecho por: Maider Bilbao, Ander Garcia y Nerea Bustamante

Diario de Sahi Ali


Artículo 4:
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Querido diario:                                                  27-04-1984    
Hoy nada más de levantarme ha venido un señor con traje a la puerta de casa y ha cerrado las puertas y las ventanas con llave y me ha despertado apuntándome con una pistola en la cabeza. Me ha dicho que o trabajaba para él o me mataba, y no tenía otra opción. Me ha dicho que me vistiera en cinco minutos y que me preparara para trabajar duro. Hemos salido de la casa y él me estaba empujando hacia un coche negro con los cristales tintados; he subido al coche y he encontrado a dos personas más con las piernas y las manos atadas.

 Cuando hemos bajado del coche había una casa muy grande y el señor del traje me ha dejado en una perrera diciéndome que ese iba a ser mi próximo dormitorio. Me he sentido un poco solo y muy mal porque he estado entre perros y sin mi familia; además mi cena ha sido los restos de la comida de los perros.


 Querido diario:                                       28-04-1984
Hoy el guardaespaldas del señor trajeado ha venido a despertarme a las cinco de la mañana para que le hiciera el desayuno y le limpiara la casa antes de irse a trabajar.
Más tarde he tenido que ir a comprar la comida para el señor trajeado,  me hubiera escapado de no ser por el chip de rastreo que me han  colocado en la pierna.  
Luego, he limpiado las jaulas de los perros y no he podido soportar el olor y la asquerosidad de todos los excrementos de los perros; entonces he vomitado y también he tenido que limpiarlo. Ha llegado la hora de comer, si se le puede llamar comer, porque he tenido que comer comida para perros, ¡Estaba malísima! Creo que mañana me toca repetir, no creo que pueda sobrevivir mucho tiempo.

 Querido diario:                                                       29-04-1984
Hoy me he levantado a las cuatro de la mañana y me he ido a darles de cenar a los perros porque anoche  se me olvidó. Cuando he ido, los perros estaban muy rabiosos y uno de ellos me ha mordido en la pierna en la que estaba el chip y me lo ha roto.
No he dudado, he cogido la pistola que se había olvidado el señor trajeado, pero me he dado cuenta de que no tenía balas entonces la he dejado, y he salido corriendo a la calle. Cuando he salido del edificio he encontrado al señor del traje, me he escondido en un arbusto que estaba en la entrada de la casa, he esperado a que se fuera y cuando se han ido me he ido corriendo por la calle por la que ellos no habían pasado.

Querido diario:                                                       24-11-1990
Todavía me acuerdo de aquel día, como si hubiera sido ayer y cada vez que pienso en ello me acuerdo de los dos chicos que me encontré en el coche: dónde estarán, dónde vivirán ahora, si estarán muertos… no lo sé pero todavía tengo esperanzas de encontrarme con ellos algún día y hablar de todo lo que nos pasó en aquella casa que, más que una casa, era el infierno.

        Autores: Judith R, Unai S y Jon L.